¿Tu bar es local de pública concurrencia? Con 40 m² también

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Cocina de restaurante en funcionamiento.
Foto: Kryesmin · CC0 · Wikimedia Commons

Es la pregunta que más se repite al abrir un negocio en Canarias: «si mi local es pequeño, ¿esto no me afecta?». En hostelería, la respuesta es que sí afecta, y no depende de los metros.

La regla que casi nadie conoce

La guía técnica de la ITC-BT-28 del REBT distingue dos grupos:

Un bar de 40 m² con dos mesas es local de pública concurrencia exactamente igual que un hotel de 200 habitaciones. Lo que cambia es la potencia y el dimensionado, no la calificación.

Qué obliga eso, en la práctica

La calificación tira de una cadena de exigencias que sí se ven en una inspección:

  1. Alumbrado de emergencia. Es obligatorio en todos los locales de pública concurrencia, con autonomía y señalización adecuadas. Es lo primero que se comprueba y lo que más falla: luminarias sin batería, baterías agotadas o aparatos que nadie prueba.
  2. Inspección inicial antes de la puesta en servicio. La ITC-BT-05 la exige para los locales de pública concurrencia. No basta con el boletín del instalador: hace falta el organismo de control.
  3. Inspección periódica. La misma instrucción fija una periodicidad de cinco años en estos locales. Muchos negocios llevan diez años abiertos sin pasar ninguna.
  4. Protecciones y cuadro. Diferenciales, magnetotérmicos, puesta a tierra y el equilibrio de circuitos tienen que corresponder al proyecto o memoria técnica que se presentó.
  5. Cocina y zonas húmedas. Campana, extracción, tomas junto a fregaderos y cuadros en zonas mojadas tienen requisitos propios.

Las tres trampas habituales al reformar

Cambiar la potencia sin tocar el cuadro. Se pide más potencia a la distribuidora, se cambia el contador y el cuadro sigue igual. El resultado es una instalación que aguanta menos de lo que consume.

Reformar sin documentar. Se tira un tabique, se añaden enchufes, se cambia la campana. Si la reforma es importante, hay que documentarla antes de la puesta en servicio. Un local reformado sin papeles es un problema en la siguiente inspección y en el seguro.

Confundir boletín con inspección. El boletín lo emite el instalador autorizado al terminar. La inspección la hace un organismo de control. Son documentos distintos y hacen falta los dos.

Qué mirar antes de firmar el alquiler

Si estás valorando un local para abrir, pide esto antes de firmar:

Un local barato sin papeles puede costar más que uno caro con la instalación al día. Y si el contrato es de alquiler, conviene dejar por escrito quién paga la adecuación.

Y si el local lleva años abierto

Se puede regularizar. El orden sensato es: revisar la instalación y el cuadro, corregir lo que no cumple, documentar la instalación con memoria técnica si hace falta y pasar la inspección. Hacerlo antes de la reforma es más barato que hacerlo después de que el organismo de control levante acta.

Fuentes

Si tienes un bar, un restaurante o un local y quieres saber en qué estado está la instalación antes de reformar, pide presupuesto. Trabajamos en Gran Canaria y Tenerife; más detalle en instalaciones para restaurantes y hostelería.