Cómo leer la etiqueta ATEX de un equipo (y por qué «ATEX» a secas no basta)

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Cables de media tensión preparados para su instalación en un cuadro eléctrico.
Foto: MTA Capital Construction Mega Projects · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

Un proveedor ofrece una luminaria «ATEX». El técnico pregunta para qué zona y la respuesta es «para atmósfera explosiva». Con eso no se puede comprar nada. La etiqueta de un equipo ATEX no dice «es apto»: dice para qué es apto, y esa diferencia es la que evita instalar un equipo peligroso donde no toca.

Primero: grupo

El marcado distingue dos grupos:

Si en la placa no aparece el grupo, no es un marcado ATEX completo.

Segundo: categoría

La categoría expresa el nivel de protección: 1, 2 o 3, de más a menos. No es una escala de calidad, es una escala de riesgo asumido: la 1 admite fallos infrecuentes y sigue protegiendo, la 3 no está pensada para fallos.

Tercero: gas o polvo

Dentro del grupo II, el marcado añade una letra:

Un equipo marcado para gas no está garantizado para polvo, y al revés. Es el error más caro que se comete al comprar: una luminaria II 2 G instalada en una zona 21 de polvo de harina no sirve, aunque el vendedor jure que es «ATEX».

La tabla que decide si el equipo vale

El Real Decreto 681/2003 fija qué categoría se admite en cada zona:

Zona Qué es Categorías admitidas
0 Gas, vapor o niebla presente de forma permanente, durante períodos largos o con frecuencia 1
1 Formación ocasional probable en condiciones normales de explotación 1 o 2
2 Poco probable; si se forma, dura poco 1, 2 o 3
20 Nube de polvo combustible presente de forma permanente, períodos largos o con frecuencia 1
21 Formación ocasional probable de nube de polvo 1 o 2
22 Poco probable; si se forma, dura poco 1, 2 o 3

Regla mental: cuanto más tiempo puede haber atmósfera explosiva, más alta tiene que ser la categoría. Zona 0 y zona 20 son las únicas que exigen categoría 1 sin alternativa.

Cuarto: el marcado CE y la declaración

El Real Decreto 144/2016 exige que el marcado CE vaya seguido del marcado específico de protección contra las explosiones, los símbolos del grupo y la categoría del equipo y, cuando corresponda, del número del organismo notificado. Ese marcado es el que ves en la placa.

En la documentación del equipo deben estar la declaración de conformidad y el manual con las condiciones de uso. Guárdalos: en una inspección, la placa puede estar borrada o ilegible y el manual es lo que demuestra qué se compró.

Lo que suele aparecer en la placa, además

Verás códigos que no vienen del reglamento español sino de las normas técnicas del equipo, por ejemplo el tipo de protección (envolvente antideflagrante, seguridad aumentada, inmersión en aceite), el grupo de gas o la clase de temperatura, y el grado de protección IP. Son igual de importantes: un equipo II 2 G con la clase de temperatura equivocada sigue siendo un riesgo.

Si no sabes leer esa parte, no la interpretes: pide al fabricante la ficha y compara con lo que dice el documento de protección contra explosiones de tu instalación.

Qué hacer cuando la placa no cuadra con la zona

Tres salidas, en orden de sentido común:

  1. Comprobar la clasificación de zonas. A veces el equipo está bien y lo que está mal es el plano de zonas, que nunca se actualizó.
  2. Sustituir el equipo por uno de categoría suficiente. Es la solución cuando el equipo se compró por precio.
  3. Revisar la instalación completa, no solo el aparato: canalizaciones, prensaestopas, tomas y protecciones forman parte del conjunto.

Lo que no se debe hacer es reutilizar el equipo «porque ya estaba ahí». Un equipo de categoría insuficiente en una zona 1 no se arregla con una etiqueta nueva.

Resumen para llevar a la compra

Antes de aceptar un presupuesto de material ATEX, pide que aparezcan estas cuatro cosas por escrito: grupo (I o II), categoría (1, 2 o 3), G o D y la zona a la que va destinado. Si el proveedor no sabe responder, el material no está verificado.

Fuentes

Si tienes que sustituir equipos o adaptar una instalación a la clasificación de zonas, pide presupuesto. Trabajamos en Gran Canaria y Tenerife; más información en instalaciones ATEX en atmósferas explosivas.