Documento de protección contra explosiones: qué debe contener y cuándo se queda viejo
En una gasolinera, una carpintería con aspiración de polvo o un depósito de combustible, el papel que más se pide en una inspección no es el proyecto: es el documento de protección contra explosiones. Muchas empresas creen que lo tienen porque conservan el proyecto de la instalación. No es lo mismo.
Qué es, en una frase
El artículo 8 del Real Decreto 681/2003 obliga al empresario a elaborar y mantener actualizado un documento que demuestre que los riesgos de explosión están evaluados y controlados. Se llama documento de protección contra explosiones y es responsabilidad de la empresa, no del instalador.
El mismo artículo enumera lo que debe reflejar, y conviene leerlo literal porque es la lista que se comprueba:
- a) que se han determinado y evaluado los riesgos de explosión;
- b) que se tomarán las medidas adecuadas para cumplir el real decreto;
- c) las áreas clasificadas en zonas según su anexo I;
- d) las áreas donde se aplican los requisitos mínimos de su anexo II;
- e) que el lugar, los equipos de trabajo y los sistemas de alerta están diseñados, se usan y se mantienen con la seguridad en cuenta;
- f) que se han adoptado las medidas del Real Decreto 1215/1997 para que los equipos se usen en condiciones seguras.
Cuándo se hace y cuándo se queda obsoleto
El texto es explícito: el documento se elabora antes de que comience el trabajo y se revisa siempre que haya modificaciones, ampliaciones o transformaciones importantes en el lugar de trabajo, en los equipos o en la organización del trabajo.
Ahí está el problema real que vemos en las islas. Muchas instalaciones tienen un documento de 2018 y desde entonces han cambiado la línea de envasado, han metido un depósito nuevo, han subcontratado la limpieza o han cerrado una nave y abierto otra. El papel existe; el documento está caducado de facto.
Tres señales de que toca revisarlo:
- Cambió el producto que se manipula (otro disolvente, otra harina, otro combustible).
- Cambió la ventilación o se cerró un cerramiento que antes era abierto.
- Entran empresas externas a trabajar de forma habitual en la zona de riesgo.
Quién lo firma
El empresario es el obligado. En la práctica lo redacta un técnico competente, porque hace falta clasificar zonas con criterio técnico: las normas de referencia son la UNE-EN 60079-10 para gases y vapores y la UNE-EN 60079-10-2 para polvo.
Aquí conviene ser claro con lo que hacemos y lo que no: LEWAL ejecuta la instalación eléctrica conforme al proyecto y a la clasificación de zonas que fija el técnico competente. No redactamos el documento de protección contra explosiones ni el proyecto. Si tu empresa no tiene ese documento, el primer paso es encargarlo; la instalación eléctrica viene después, y sin él cualquier presupuesto va a ciegas.
Los tres papeles que van juntos
En una instalación ATEX se piden tres cosas distintas y se confunden todo el tiempo:
| Papel | Qué demuestra | Quién lo emite |
|---|---|---|
| Documento de protección contra explosiones | Que la empresa evaluó el riesgo, clasificó zonas y definió medidas | El empresario, con técnico competente |
| Proyecto o memoria técnica de la instalación eléctrica | Que la instalación está diseñada conforme al REBT y a las zonas | Técnico titulado |
| Declaración de conformidad y manual de cada equipo | Que el equipo es apto para la zona donde está montado | El fabricante |
Falta uno de los tres y la instalación no está documentada, aunque funcione.
Señalización y coordinación: dos detalles que se olvidan
El artículo 7 exige clasificar las zonas y señalizar los accesos a las áreas donde pueda formarse una atmósfera explosiva en cantidad peligrosa. La señal es triangular, amarilla con letras y bordes negros, con al menos el 50 % de la superficie en amarillo.
El artículo 6 añade la parte que más se incumple cuando hay subcontratas: si en el mismo lugar de trabajo intervienen trabajadores de varias empresas, el titular del centro coordina las medidas de protección y lo precisa en el documento. Contratar a una empresa de mantenimiento no traslada la responsabilidad: la coordina.
Qué preguntar antes de pedir presupuesto
Si tienes una zona ATEX y quieres reformar o ampliar la instalación eléctrica, llega con estas cuatro respuestas y el trabajo se hace bien a la primera:
- ¿Existe documento de protección contra explosiones vigente? ¿De qué fecha?
- ¿Qué zonas hay clasificadas y con qué norma se calcularon?
- ¿Qué equipos están montados en cada zona y qué categoría tienen?
- ¿Ha cambiado algo desde el último documento?
Con eso se puede presupuestar. Sin eso, cualquier instalador serio te va a pedir que lo resuelvas antes, y con razón.
Para terminar
El documento de protección contra explosiones no es burocracia: es la prueba de que alguien pensó dónde puede haber una atmósfera explosiva y qué se hizo al respecto. Si la instalación cambió y el documento no, lo que tienes es un papel, no una protección.
Fuentes
- Real Decreto 681/2003, de 12 de junio, sobre protección de los trabajadores expuestos a atmósferas explosivas, arts. 6, 7 y 8 y anexos I a III: texto consolidado en el BOE.
- Guía técnica de la ITC-BT-29 (Ministerio de Industria, rev. 4, noviembre 2019): clasificación de emplazamientos con riesgo de incendio o explosión.
- Real Decreto 144/2016, de 8 de abril, sobre requisitos de los aparatos y sistemas de protección para atmósferas potencialmente explosivas: texto consolidado en el BOE.
Si tu local o tu nave tiene una zona clasificada y la instalación eléctrica tiene que adaptarse, cuéntanos el caso: atendemos Gran Canaria y Tenerife. También puedes ver cómo trabajamos en instalaciones ATEX.