Cargador de coche eléctrico en garaje comunitario: las decisiones eléctricas que mueven el presupuesto

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Punto de recarga de vehículo eléctrico en un aparcamiento.
Foto: Julian Herzog (Website) · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Comprar el cargador es la parte fácil: se elige por potencia y por precio, y hay modelos desde unos cientos de euros. Lo que decide el coste real es otra cosa: de dónde sale la electricidad y cómo se protege esa línea. Dos presupuestos para el mismo aparato pueden llevarse más de dos mil euros por ese motivo.

1. La potencia no está ahí por arte de magia

Un garaje comunitario tiene una potencia contratada para servicios generales: luces, puertas, ventilación. Si añades uno o varios cargadores, esa potencia deja de ser suficiente en cuanto hay dos coches cargando a la vez.

Tres caminos, y cada uno cambia el proyecto:

2. La línea: sección, recorrido y caída de tensión

Del cuadro a la plaza hay metros. En un garaje, esos metros van por bandeja, por tubo o por falso techo, y a veces por zonas donde no se puede perforar sin afectar a la estructura.

Esto es lo que se dimensiona:

Un detalle que sorprende a mucha gente: si el diferencial que hay en el cuadro no es del tipo que exige la instalación de recarga, hay que cambiarlo. Y eso no es «un extra»: es parte del trabajo.

3. Medir lo que cada uno consume

En una comunidad, si el cargador cuelga de servicios generales, alguien tiene que pagar lo que consume cada vecino. Las opciones:

Sin esto, el conflicto está garantizado a los dos meses.

4. Los permisos: lo que se decide en junta

La instalación afecta a elementos comunes (el recorrido del cable, el cuadro, la fachada si sube). Antes de taladrar:

  1. Llevarlo a la junta con un plano y un presupuesto, no con una idea.
  2. Dejar por escrito el uso de la plaza, quién paga la instalación y quién la mantiene.
  3. Guardar el acta: si mañana hay que repetir para otra plaza, ese acuerdo sirve de precedente.

Y si la comunidad decide instalar varios puntos a la vez, el coste por plaza baja de forma notable: se comparte el cuadro, la canalización y el proyecto.

5. El aparato: qué mirar

Lo que no debe pasar

Presupuesto: qué pedir para poder comparar

Pide que cada oferta detalle: potencia y modo de carga, sección y longitud de cable, protecciones que se instalan, si hay contador o gestión, si incluye proyecto y boletín, y qué mantenimiento cubre. Con eso, dos presupuestos se comparan de verdad.

Fuentes

Si tienes una plaza en un garaje de Gran Canaria o Tenerife y quieres saber qué hace falta antes de comprar el cargador, pide presupuesto. Más en instalaciones para comercios y locales.